Hola {{subscription_id}}

Imagina que tu empresa está vendiendo bien.

Tu principal cliente siempre paga.

Tu proveedor más importante nunca falla.

Un trabajador conoce toda la operación.

Y el producto estrella sigue sosteniendo gran parte de la caja.

Todo parece seguro.

Pero aquí aparece una idea incómoda:

Lo que hoy parece una fortaleza puede convertirse mañana en tu mayor fragilidad.

Un cliente que concentra demasiadas ventas.

Un proveedor que nadie puede reemplazar.

Un trabajador que guarda toda la información.

Una línea de crédito de la que depende tu operación.

El problema no es depender de algo.

El problema es no saber cuánto daño sufriría tu empresa si aquello desapareciera mañana.

Por eso hay una pregunta que todo empresario debería responder:

¿Qué única cosa podría detener gravemente tu negocio si dejara de funcionar?

La respuesta no siempre aparece en los reportes.

Muchas veces está escondida dentro de aquello que hoy parece funcionar perfectamente.

En el nuevo artículo de ESCALADOR explico cómo identificar estas dependencias, ampliar tu FODA, aplicar un premortem antes de invertir y preparar tu empresa para riesgos que todavía no puedes anticipar.

Pero hay una idea todavía más importante:

La ausencia de problemas no demuestra que tu empresa esté segura.

Puede significar simplemente que el problema aún no ocurrió.

Lee el artículo completo aquí:

Nos vemos dentro.

Martin

Seguir leyendo